El comercio exterior de los países de América del sur con China ha ido adquiriendo importancia creciente durante las últimas décadas.
La relación se potenció desde 2013, en que el gigante asiático puso en marcha el proyecto denominado de la Franja y la ruta, con el objetivo de impulsar sus exportaciones e importaciones, mediante la construcción de medios de transporte, logística, infraestructura, apoyos financieros.
Si bien los principales destinatarios fueron países de Asia y África, la enorme magnitud del mercado chino determinó también un fuerte impacto sobre América Latina pese a que representa una cuota menor del proyecto.
Brasil, Chile, Perú, Bolivia, fueron algunos de los receptores regionales de inversiones provenientes de China, que se orientaron esencialmente a obras portuarias, carreteras, transición energética, explotación minera.
En este contexto el gigante asiático se fue convirtiendo en el principal socio comercial de los países de la zona, superando en la mayor parte de los casos el porcentaje de las ventas destinadas a Estados Unidos y a la Unión europea, que son los destinos que actualmente le siguen en importancia..
Las exportaciones de bienes hacia China desde Perú, Chile, Brasil, Uruguay, México, Venezuela superan generalmente el 25% del total, mientras que Bolivia, Ecuador, se ubican en rangos cercanos al 20% y Argentina 11%. Mientras que en Colombia y Paraguay representan menos del 10%.
Por su parte también lidera las importaciones de la mayor parte de los países del sur de América, con porcentajes generalmente cercanos al 30%.
El análisis por productos, muestra el esquema clásico de las relaciones de dependencia comercial. Los países de la región exportan productos primarios como cobre, litio, petróleo, soja, e importan maquinarías, medios de transporte, electrodomésticos, celulares.
La incidencia económica que ha logrado China en la región obstaculiza, la agenda de Estados Unidos tendiente a profundizar la doctrina Monroe de “América para los americanos”i tendiente a controlar recursos de importancia estratégica y mercados.
El proteccionismo creciente de Estados Unidos procurando centralizar producción en su territorio también limita su potencial para competir en la zona.
La ola de nuevos gobiernos serviles a Estados Unidos en el sur de América, se asienta esencialmente en los planos financieros y algunos servicios, aunque es probable que no sintonice con intereses de sectores vinculados al comercio exterior con otros polos de poder mundial.
Las pugnas entre países centrales por controlar materiales estratégicos para sus actividades económicas acentúan contradicciones en los países del sur, pero el anti imperialismo continua siendo una necesidad para avanzar en procesos de liberación.
La búsqueda de mayor autonomía frente a los centros y de procesos reales de acercamiento entre los pueblos aparece como la única perspectiva de superación de su calidad de la vida y defensa de la naturaleza en los países del sur de América.
GOTITAS DE ECONOMÍA.
- Los datos del BCU relativos al PBI de Uruguay en el segundo trimestre del año en curso muestran una contracción del 0.5% respecto al mismo período del año previo y del 0.8% desestacionalizadoii con relación al primer trimestre del 2026 Se destaca la fuerte caída del 22% para el sector agropecuario, mientras que la creación de centros de datos dinamizó puntualmente la construcción.
- Más allá de factores coyunturales y ciclos el 2026, marca continuidad con la tendencia a la anemia económica, que se sintetiza en el promedio de crecimiento inferior al 1% de los últimos doce años en el territorio uruguayo concentrado casi exclusivamente en zonas francas y finanzas.
- Según los datos del INE la tasa de desempleo se ubicó en 7.2% y el sub empleo se acerca al 10% en el mes de agosto, similares al mismo mes del 2025. La tasa de empleo fue de 59.5%. En los rangos etarios juveniles la desocupación ronda el 25%.
- Según datos del Ministerio de Turismo durante el segundo trimestre del año ingresaron a Uruguay 628929 visitantes representando una disminución del 8.2% en relación al mismo período del 2025, que se suma al descenso del primer trimestre
- La reserva federal de Estados Unidos elevó la tasa de referencia medio punto, ubicándola en un rango entre 3.75 y 4%. Es el primer incremento desde julio del 2023. La medida se fundamenta en el objetivo de “fortalecimiento” del dólar para “combatir” la inflación. Una de las consecuencias será el incremento de costos por intereses de los deudores tanto locales como los relativos a los países con elevada deuda pública externa
iDel norte en este caso.
iiEs decir tratando de evitar los efectos puntuales de actividades estacionales.
