LA LEVEDAD DEL MERCOSUR.

Treinta años después de su creación el Mercado común del sur, está muy lejos de representar una zona de integración económica. Más lejos aún de constituir un embrión capaz de acercar al cono sur de América latina al sueño de la patria grande.

Su nacimiento se vinculó al Plan Bush y la creación por etapas de un mercado que bajo la égida de Estados Unidos abarcaría desde Alaska a la Tierra del fuegoi. En ese marco fue creado como una zona abierta y guiada por los preceptos del Consenso de Washington. Los gobiernos de Menem, en Argentina, Collor de Melo en Brasil, Rodríguez en Paraguay, Lacalle en Uruguay, garantizaban la impronta neoliberal.

La dependencia capitalista vigente de cada uno de sus miembros en relación a los centros de poder mundial, cercenó la perspectiva potencial de una articulación efectiva en lo productivo, tecnológico, logístico, comercial, cultural.

Los planes de Estados Unidos tendientes a consolidar su hegemonía absoluta en el continente chocaron con el ascenso de China, las tendencias mundiales a un mundo multipolar y la oposición de los pueblos. Sin embargo el cono sur no engendró semillas de mayor autonomía capaz de limitar la expansión de centros imperiales en la zona.

En términos generales, con diferentes velocidades y momentos, la tendencia marcó mayor apertura indiscriminada hacia el exterior, de cada uno de los países, escasa o nula protección a industrias locales, mayor especialización del comercio exterior en productos primos. Valga como ejemplo la importancia de la soja y sus derivados que representan el 20% de las ventas fuera del bloque.

La dinámica fue determinando que el comercio de bienes intra zona ronde el 12% y en gran medida se vincula a transacciones al interior de firmas norteamericas o europeas que operan en la región. Difícilmente se puede acusar al Mercosur de constituir una economía “cerrada” e incluso en los intentos de acuerdo con la Unión europea la mayor oposición provino del viejo continente.

Uruguay ha expandido su comercio exterior fundamentalmente hacia China, sobre la base de productos primos. Las ventas de bienes a la región representan aproximadamente el 20% aunque con mayor peso de bienes industriales especialmente hacia Argentina.

El discurso del gobierno uruguayo respecto a que el Mercosur significa un corset para su apertura al mundo, no resiste el menor análisis de la realidad y resulta muy díficil comprender la insistencia en que le admitan realizar acuerdos unilaterales.

Las perspectivas de acuerdos individuales para un país de 3.5 millones de habitantes y por ende con un mercado que no suena apetecible para jugadores mundiales de relativo nivel, suenan a hueco. Más aún si eso le puede significar a los supuestos signatarios perjuicos en negociaciones con nuestros vecinos.

La apuesta a jugar el rol de centralizar importaciones y abastecer la zona, no parece viable. Empresas ubicadas en Argentina o Brasil y los gobiernos de esos países no aceptarían pasivamente la competencia de productos extra zona importados desde Uruguay con bajos aranceles, violando las normas del Mercosur.

Por otra parte Brasil y Paraguay vienen desarrollando conexiones de infraestructura, en el marco del llamado eje Capricornio del plan IIRSAii que conecta los oceános Pacíficos y Atlántico en líneas que convergen hacia los puertos del sur del país norteño.

Quizás las declaraciones del gobierno uruguayo sean simplemente para la tribuna como señaló un legislador argentinoiii. Su sonido es agradable para los oídos de grandes establecimientos rurales que sueñan con rebajas de aranceles por parte de países importadores, aunque signifiquen contrapartidas letales para los escasos sectores productivos que subsisten vinculados al mercado local o regional.

Aún suponiendo con optimismo alguna pequeña mejora en los precios de exportacióniv, el poder del núcleo exportador de carnes, soja o celulosa sería el gran beneficiado. Que eso gotee hacia sectores rurales del Uruguay sería casi un milagro.

Por otra parte los límites a la producción de productos primos en Uruguay provienen de la falta de elasticidad de la oferta por estructuras productivas, clima o factores naturales y no por falta de mercados.

En suma, aún suponiendo que fueran posibles acuerdos de libre comercio unilaterales para Uruugay, el saldo económico sería negativo y políticamente desgarraría relaciones regionales.

GOTITAS DE ECONOMIA

  • La rendición de cuentas envíada por el gobierno uruguayo a la legislatura, además de consolidar la fuerte rebaja del gasto público en salarios, inversión, enseñanza, salud, incorpora de contrabando diversas perlas, que atacan entes del estado.
  • Incluye un manortazo a recursos de Colonización para crear un fideicomiso con la promesa en el aire de regularizar asentamientos sin definir cantidad, ni cuales, ni cronograma. Se parece más a una excusa para ir desmantelando colonización. La transferencia que podría rondar entre 30 y 60 millones de dólares es absolutamente insuficiente para afrontar el tema asentamientos.
  • También el proyecto de rendición de cuentas quita la obligación de los entes de realizar sus depósitos en la Banca oficial, favoreciendo aún más a la Banca privada.
  • El IPC de junio incrementó 0.67, acumulando en los primeros 6 meses del año un 4.75%. En la mitad del año se acerca al centro del rango meta (5%) para los doce meses.
  • En el segundo trimestre del año 2021 la tasa de desempleo en Brasil llegó a 14.7% para las cifras oficiales del IBGE. Aproximadamente 1 millón 600.000 personas.
  • China reporta un crecimiento del 2.1% de su cosecha de verano de cereales, en relación al pasado año. (Dato tomado de Xinhua).

iParalelamente se crearon diversos acuedos en diferentes zonas del continente como pasos la idea de que convergieran hacia el mercado continental.

iiIniciativa para la integración de infraestructura regional sudamericana. Acuerdo entre países, que ha procurado crear mejores condiciones para la exportación de recursos naturales, desde el continente. Consta de diversos ejes zonales.

iiiEl legislador argentino Taiana expresó la hipotesis que el gesto del gobierno uruguayo era inviable y para la tribuna. (difundido por la diaria)

iv Es dudoso que aún en caso de rebaja de aranceles esto se trsalade al precio de exportación, habida cuenta de el poder de los intermediarios de estas operaciones y el lobby de los productores de los países compradores con los que competirían las ventas desde territorio oriental.

Publicaciones

Precio del libro en Uruguay $ 200 más envío. Al exterior USD 10 más el envío.

Precio del libro en Uruguay $ 250 más envío. Al exterior USD 12 más el envío.

A %d blogueros les gusta esto: