SOBERANÍA ALIMENTARIA Y CORONA VIRUS.

Abril 2020 primera quincena.

SOBERANÍA ALIMENTARIA Y CORONA VIRUS.

La crisis mundial y el corona virus exponen la irracionalidad del capitalismo. Países dominantes en los que abundan armas de destrucción masiva, carecen de insumos sanitarios.

El contexto también revaloriza la diferencia entre los que deberían ser derechos básicos al trabajo, vivienda digna, alimentación, servicios de educación, abrigo, transporte popular y aquellas otras mercancías que podrán ser más o menos importantes pero prescindibles.

La expansión de la epidemia acentúa cierres de fronteras que limitan circulación de alimentos y personas, desnudando los riesgos que para los países dependientes significa la apertura comercial y financiera prácticamente sin restricciones a la impunidad de grandes capitales.

Estados Unidos y Europa occidental fueron recrudeciendo medidas de protección a la producción y el trabajo locales, especialmente en alimentos y productos estratégicos las últimas décadas casi con la misma velocidad que han difundido por el mundo discursos sobre las bondades del “libre comercio”.

También son conocidos los riesgos de los pobladores africanos que quieren acceder a los mercados laborales europeos o de los habitantes del sur del río Bravo para ingresar a Estados Unidos. La denominada “globalización” ha implicado esencialmente que capitales financieros y mercancías sofisticadas incrementaron sus desplazamientos desde norte a sur, a la par que dividendos y ganancias de grandes corporaciones fluyen de sur a norte.

Monocultivos, especialización, dependencia excesiva del mercado mundial para productos básicos, reiteran su vulnerabilidad, no solamente económica, ambiental, sino además sanitaria. Los países más jugados a la rentabilidad como guía de sus estrategias quedan más expuestos a las vicisitudes de mercados mundiales cada vez más impredecibles.

La necesidad de estrategias y políticas económicas que otorguen prioridad a la producción de los productos esenciales para el consumo de la población se evidencia en toda su magnitud. Uruguay posee condiciones excepcionales para la producción de carnes vacunas, ovinas, porcinas, aves, pesca, trigo, maíz, verduras, frutas, materiales de construcción, defensa del agua, del aire, del territorio limpios, esenciales para la vida.

En particular la epidemia pone también en el tapete, la importancia de concebir los servicios de salud como derecho humano y no como espacio de valorización de capital subordinado a la rentabilidad particular.

Una organización económica bien constituida debe garantizar fuentes de trabajo y el acceso directo de todos los sectores de la población a productos básicos. El territorio debe ser sustento de vida y no de ganancia para capitalistas.

Mientras tanto el gobierno oriental privilegia grandes banqueros, extensiones de eucaliptus y soja al servicio de grandes empresas del exterior, sin utilizar siquiera parte de los excedentes generados en estas actividades para financiar el combate al corona virus.

Parece claro que los intereses de estos grandes capitales son contradictorios con los de los sectores populares a incluso con la construcción de un país productivo, una de cuyas condiciones necesarias parece ser el control de las divisas que ingresan al país, para un uso racional en defensa de la obtención de insumos para la producción y el consumo local.

En la reconstrucción de las bases economicas deben redireccionarse las fuentes de ingreso del Estado y sus gastos. Las inversiones no pueden estar al servicio de UPM 2 sino que deberían encauzarse hacia jugar un rol esencial en la construcción de vivienda popular y infraestructura que acerque producción y consumo populares dentro de lo que el transporte ferroviario tiene que jugar un papel decisivo.

Pensar la economía desde las necesidades básicas se hace cada vez más urgente. El día después no puede esperar.

GOTITAS DE ECONOMIA

  • El Banco Central del Uruguay con la nueva dirección de Diego Labat continúa emitiendo deuda semana tras semana. Incrementando además las tasas de interés que paga a los acreedores. Especulación y la patria financiera de parabienes.

  • Entre otra tarifas el agua potable incrementará su precio algo más de 10% en abril. Mientras tanto el gobierno difunde la importancia de lavarse las manos para detener el corona virus.

  • Frente a las propuestas recortar el trabajo público es bueno recordar su composición en Uruguay. Aproximadamente 300.000 cargos. En términos aproximados corresponden 40.000 a las intendencias y 30.000 a los entes del Estado (UTE, Antel, Ancap, Correo, Bancos, etc.). De los restantes 230.000 la mitad se vinculan a la enseñanza en sus diferentes ramas. Algo más del 25% a interior y Defensa, 12% a servicios de salud, y el resto se distribuye en proporciones relativamente menores entre poder judicial, agricultura y pesca, turismo, industria, entre otros. Sería bueno saber donde piensa pasar la moto sierra el gobierno.

  • Según datos de agencias de las Naciones Unidas mueren de hambre 8500 niños por dia. Rara vez son noticia para algunos medios de prensa.

  • El dólar en Brasil, incrementó su precio desde 4.01, a comienzos del año a un entorno de 5 hacia finales de marzo. Los índices de la bolsa de valores cayeron en rangos cercanos al 30%. El sube y baja hace difícil cualquier previsión en los casinos financieros.

Publicaciones

Precio del libro en Uruguay $ 200 más envío. Al exterior USD 10 más el envío.

Precio del libro en Uruguay $ 250 más envío. Al exterior USD 12 más el envío.

A %d blogueros les gusta esto: